Guillermo Beresñak “Mucha Madera”

Publicado: 16/01/2015 en Uncategorized
Etiquetas:, , , ,

Guille Beresñak

Parece entonces que el 2014 resultó ser un año muy prolífico para nuestro querido Guillermo Beresñak. Luego del sorprendentemente intimista “En la Habitación de Mike”, donde llegamos a pensar en un giro de transición lento e irreversible, hoy nos damos cuenta que ese dulce y misterioso álbum fue quizás una especie de introducción o preludio de este último: “Mucha Madera”, lanzado cinco meses después.

El manejo maestral del Pop y el Rock, tan característico de su pasado en Antu, es retomado de nuevo por Beresñak en su segunda publicación del año. Justamente un disco que empieza con “Mike” exclamando “se han olvidado de quien soy” hace una referencia más que directa al anterior disco. Y si esa habitación de Mike, misteriosa, llena de recuerdos de su infancia, llena además de canciones sin terminar, efímeras, en este segundo álbum, como una especie de continuación, toma la furia que le exige la vida, lo cual conlleva la decisión de despertarse y afrontarse con el resto del mundo.

El mismo Beresñak ha hablado de una especie de revisión sobre la vida de pareja en su flamante “Mucha Madera”. Es verdad, la mayoría de las canciones son confrontaciones hacia un segundo personaje, ya sea alguien más dentro del interminable universo que gira entorno a nuestro Mike, o de Guillermo Beresñak, vaya uno a saber. La realidad es que las canciones tienen más cuerpo, son más consistentes, y dan una sensación de que es ESTE el disco que realmente estaba pensando el cantautor y productor oriundo del oeste bonaerense para el 2014.

En “Exagero” o “Martes 14” se exigen explicaciones a un otro, y son gustosamente hiteras. Sobre todo “Exagero”, que mantiene un ritmo frenético hasta el final, ideal para radios veraniegas. “Me amo y no tengo rivales” dice Guillermo en un torbellino de guitarras, baterías y voces con eco. Muchas canciones fluyen en un giro rotundo entre la piano-balada y la canción furiosa, como por ejemplo “Como un avión” (que parce terminar a los gritos pero vuelve a la balada sin siquiera tomar aire) o la ya mencionada “Mike”, con una introducción que recuerda a ese preludio íntimo en su habitación. Por no decir de las variables que maneja Beresñak: de “Siento” (casi un Hard Rock poderoso y auténtico) pasa a “Noche del Niño”, una canción lenta, frágil y celestial.

“Asume que te Falta Calma” presenta también dos polos en un mismo tema. Las primeras tres estrofas (y las únicas) son casi rapeadas a una velocidad demasiado rápida para entender una oración, pero así de veloz la canción entra en una fuerza arrolladora a través de un estribillo genial que dice “No me engañes más con apariencias, asume que te falta calma” cuya base se apodera de la música y no la deja hasta el final. Y la maestría cancionera sigue adelante con “Una Vez” y sobre todo con “Tren de la Nubes”, definitivamente uno de los temas más emotivos del álbum y quizás de la carrera musical de Guillermo Beresñak, pero eso ya es ir muy lejos.

“Mucha Madera” puede llegar a hablar de las relaciones de pareja, pero sigue estando esa sensación de una introspección latente, de una continuación Rock/Pop de “En la Habitación de Mike”. Ya sea porque el personaje se comió al autor, o viceversa, la realidad es que este disco es un motivo más para que Guillermo Beresñak presente al mundo una parte de su alma a través de su ingenio cancionero. Y que de paso canalice sus visiones, sus dudas, sus ambiciones, en una fuerza musical y melódica que lo dejan como uno de los mejores cantautores, activos y prolíficos, que tiene la música nacional en la actualidad. Sí Lito Nebbia, allá lejos y hace tiempo, pretendió construir una balsa para alejarse de este mundo que lo había dejado sólo y abandonado, pero que para eso debía conseguir mucha madera, hoy, medio siglo después, Guillermo Beresñak (como la inmensa variedad de músicos y artistas que pueblan el país) con este disco le acercó toda esa madera que necesitaba. Y sí quizás Lito Nebbia no tenga ahora la fuerza para construir la balsa, él está dispuesto a embarcarse sólo, partir hacia la locura y naufragar con la certeza de haberle hecho un favor al rock argentino.

Por Renzo Cavanna – re.cavanna@gmail.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s